CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 3.

 CUENTO   14
MADRE   SIN   CORAZÓN 
CAPÍTULO   3


Después de 3 días de haberme fugado llegaron hasta la casa de mi prima a pedirme perdón y rogarme que regresara, pero el mal estaba hecho porque aunque no me volvieron a pegar, yo sentía que mi lugar no estaba allí.

Duré 5 años a duras penas antes de tomar la decisión de casarme con el único novio que ellos conocieron, era un extranjero venezolano y por supuesto cuando él me dijo que nos residenciaríamos en Venezuela, acepté sin pensarlo 2 veces, era mi boleto hacia la libertad del yugo de mis padres, pero lamentablemente caería en otro yugo aún peor el yugo de un marido celoso y posesivo.

Antes del viaje celebramos nuestra boda por todo lo alto, no levantaron un sólo dedo para ayudarme, tuve que organizar todo sola, se mostraron indiferentes, no pusieron ni un medio para ayudarnos económicamente, el novio tuvo que pagar por todo, mi madre insistió que le dejara mi traje de novia, "dizque para que lo limpiaran", pero nunca me hubiera imaginado que ella y su hijita perversa preferida ya estaban planeando qué hacer con mi vestido.

Como las dos eran compinches en todo, mi bello vestido, carísimo y exclusivo, lo mandaron a una costurera que le cambiara todo el modelo para el matrimonio de su hijita consentida, sin pedirme permiso, ni decirme una palabra.  Al año siguiente de la boda de ella me lo dijeron en son de broma, riéndose y festejando su diablura, y hasta contándome que se lo habían prestado a una prima para su boda, quien también sin mi consentimiento cambió otra vez el modelo.  Mi madre nunca me respetó, ella tomaba las decisiones sin preguntarme ni consultarme nada, se creía con el derecho de tomar mis propias decisiones.

Al año siguiente de mi boda me visitaron en mi casa en Venezuela, yo los atendí con todo mi amor, habían venido a estar presentes en el alumbramiento de mi primera hija, corría el año 1976, para el año 1978 nació mi segunda hija, a quien conocieron cuándo viajamos a visitarlos.  En ése viaje me robaron algunas de mis mejores prendas, al principio creí que era mi cuñada, que mi propio hermano me hizo creer que era ella la ladrona, después "armando cabos", me dí cuenta que la verdadera ladrona la tenía cerquita, mi hermana apoyada de mi madre, cuando yo salía escarbaban en mi maleta, quedándose con mi mejor ropa. Cada viaje que hice regresaba sin mis mejores prendas.

Ésta hermana también vino a visitarme en 3 ocasiones, llevándose mi ropa se iba sin despedirse y dando portazos en las puertas.

Pero la peor visita vendría cuando se me apareció en la puerta de mi casa junto con sus 2 hijas y mi hermano menor, todo orquestado por mi madre para solucionarles la vida a ellos y complicármela a mi.

CONTINUARÁ...



Comentarios

Entradas populares de este blog

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 6.

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 5.

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 2.