CUENTO 8. Mis 10 días en prisión. Capítulo 2°.

 CUENTO   8
MIS 10 DÍAS EN PRISIÓN 
CAPÍTULO 2°


A las 3 de la tarde luego de buscar a la abogada en el Juzgado, me di cuenta a mi pesar que pasaba algo raro, las empleadas en las ventanillas cuchicheaban entre sí y cuando ella no apareció me iba retirando cuando un policía me tomó del brazo abruptamente y me anunció que quedaba arrestada por el fallo de la Jueza y que tenía que cumplir la sentencia de 10 días en prisión.

Me llevaron a una oficina donde me permitieron hacer una llamada para que me llevaran al Centro Penitenciario algo de ropa y que la persona responsable de mí debía cancelar 150 dólares por los 10 días que el Estado me daría hospedaje y comida.

Hablé con mi hermano mayor con voz entrecortada y con lágrimas en los ojos pidiéndole que no le dijera a mi padre la verdad y que le inventara alguna historia que no le afectara porque pensé que podría darle un infarto al saber que mi propia hermana me estaba mandando a la cárcel y ya dentro de mi sabía que sin mis cuidados y atenciones moriría irremediablemente.

Me arrepiento haberle ocultado la verdad a mi padre porque seguramente murió pensando que lo había abandonado y que me había regresado a Venezuela dejándolo con mis 3 hermanos varones insensibles en el momento que más me necesitaba y que por culpa de una hermana malvada tuve que dejarlo solo en su lecho de muerte.

Mi hermano mayor quedó en llevarme almuerzo porque no había almorzado aún y algo de ropa al Juzgado donde lo esperamos 3 horas y nunca llegó.  Estaban haciendo cantidad de papeleo y llega una policía mujer con un test de embarazo para descartar que no estuviera embarazada antes de entrar al Centro.  Me pareció que se estaban burlando de mi  y que a sabiendas de la edad que tenía querían hacerme la prueba de embarazo.

Yo me reí y sarcásticamente les dije que sí estaba embarazada de trillizos y desde ese momento tomé la resolución de no orinar negándome a hacerlo.  Si era una burla les estaba pagando con la misma moneda.

Cansados y aburridos de esperar que yo orinara para ellos poder llenar los datos de un posible embarazo, tomaron la decisión de hacerme un exámen de sangre para probar si estaba o no embarazada.  A las 6 de la tarde me subieron en una patrulla y recorrimos todo el Sur de Quito de todos los Centros Asistenciales y en ninguno podían hacerlo por una u otra razón hasta que por fin a las 8 de la noche encontraron un Centro donde me lo hicieron y dió negativo la prueba.

Es posible que este procedimiento sea obligatorio en algunos Centros Penitenciarios pero deben respetar a mujeres ya mayores que llegamos injustamente allí y no exponerle a ridículas pruebas que son una falta de respeto.

Después de la humillación de la prueba de embarazo me llevaron a ese horrendo lugar donde continuaron con su papeleo obligándole a mi hijo pagar los 150 dólares antes de ingresarme.
   
Me retuvieron 3 horas más en esa noche fría, sin abrigo y sin comida, decidiendo indecisos si retenerme en ese centro corrupto o enviarme a la peor cárcel de la serranía ecuatoriana ubicada en Ibarra, hasta que por fin a las 11 de la noche  me ingresaron a una gran sala llena de mujeres y niños hacinados donde una celadora me tiró una colchoneta para que durmiera en el suelo porque todas las literas estaban ocupadas y según  las reglas no me darían una hasta que alguna de las reclusas haya cumplido su sentencia.

CONTINUARÁ...

Comentarios

Entradas populares de este blog

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 6.

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 5.

CUENTO 14. MADRE SIN CORAZÓN. CAPÍTULO 2.